
Saúl Ramírez Aldama
Director General
nace en México, Puebla, Puebla el 26 de mayo de 1988, estudio la Primaria, Secundaria y Preparatoria en el Colegio Americano de Puebla (1995-2007), durante la preparatoria cursa “Técnico en Computación” y materias relacionadas con la ingeniería, que sienta las bases de querer estudiar una ingeniería. Después ingresa a la carrera de Ingeniería en Mecatrónica en la UDLAP, la cual solo cursa cuatro semestres (2008-2011) durante este tiempo al ver que no está satisfecho y la falta de pasión decide hacer un cambio importante en su vida, toma un semestre sabático en el cual busca esa pasión perdida y busca un nuevo comienzo, un nuevo camino. Decide visitar unas clases de arquitectura en el Tecnológico de Monterrey con el amigo de su hermano Adrián Ramírez y es ahí donde se siembra la duda, la pregunta. Decide entonces ingresar a la carrera de Arquitectura en la UDLAP y titularse como arquitecto (2011-2016).
Además de la arquitectura comparte el gusto aun de la ingeniería, se declara así mismo como un arquitecto con alma de ingeniero (en mecatrónica). El futbol es otra gran pasión de este arquitecto y lo practica con frecuencia.
Ha tenido la fortuna de poder viajar por el mundo aprendiendo, y son los viajes los que nos ponen en situaciones diferentes, que nos marcan de por vida. Dentro de los países que ha visitado están: Alemania, Austria, Cuba, Estados Unidos, Italia, Colombia. Este último le ha dejado impresionado por ser un país aparentemente de bajo perfil, pero que realmente se encuentra a la vanguardia del compromiso social y la arquitectura. Confiesa que le gustaría poder seguir viajando en un futuro y seguir aprendiendo.

Adrián Omar Ramírez Isidro
Director General de R+R
comienza la carrera en Tecnológico de Monterrey, al primer año de curso siente que la carrera debe ser complementaria con la praxis. Decide realizar un viaje por todos los países de América latina recabando además de los estilos arquitectónicos la práctica cultural pero se no solamente Hispanos, sino también de aquellas colonias inglesas y francesas practicadas desde siglos pasados. Invariablemente lo que más llama su atención es la cultura autóctona que los pueblos oriundos desarrollaron mucho antes de que el hombre blanco imaginara en pisar esta tierra llena de magia y misticismo. En sus palabras “Ignoramos que lo desconocido, aquello que nos da miedo, es el complemento perfecto de nuestras vidas”.